¿Qué hacer después de entrenar? 5 consejos ¿Qué hacer después de entrenar? 5 consejos

Lo de después también importa: 5 cosas que debes hacer tras un duro entrenamiento

Sabemos de sobra lo que hay que hacer durante el entrenamiento, pero, ¿y después? Por si acaso estás algo perdido, te damos cinco consejos sobre qué pasos seguir después de entrenar.

Por Juan Pérez  |  01 Julio 2021

Lo más habitual es pensar que, una vez sudado lo más grande con nuestro entrenamiento, el momento fitness ha finalizado. Ojalá fuera así, porque todo sería más sencillo, pero lamentablemente, lo que hacemos antes y después de entrenar es igual de importante que el ejercicio en sí. En este caso, centrándonos en el postentrenamiento, es necesario seguir una buena rutina para favorecer la recuperación y el crecimiento muscular. Si rompemos dicha rutina, el proceso no se completa del todo.

Si no sabes muy bien qué hacer una vez abandonas tu gimnasio, tu box o cierras la ventana del vídeo de YouTube, te damos cinco consejos que debes seguir después del entrenamiento.

1 Haz estiramientos

Es lo más conocido, pero no por ello deja de ser menos importante. Tras un entrenamiento toca estirar. Siempre infravalorados, los estiramientos son necesarios para evitar lesiones. ganar flexibilidad y facilitar la completa recuperación del cuerpo, con un rápido retorno de los músculos a su sitio tras la relajación muscular.

Un entrenamiento no está completo hasta que no estiras los músculos. Un entrenamiento no está completo hasta que no estiras los músculos., imagen de sustitución
Un entrenamiento no está completo hasta que no estiras los músculos. Envato Elements

En función del tipo de entrenamiento, debes estirar el grupo muscular trabajado. Si te has tirado una hora haciendo spinning, no termines y te pongas con otra cosa. Debes dedicar al menos cinco minutos a estirar los músculos del tren inferior, la espalda y hasta los brazos. Si has realizado entrenamiento de volumen, tu cuerpo te agradecerá una sesión de estiramientos en los brazos y hombros. Y así sucesivamente.

2 Consume alimentos ricos en proteínas

Habrás visto que muchas personas en el gimnasio llevan batidos de proteínas mientras están entrenando. Pues bien, si eres de los que no comes nada después de entrenar o piensas que da igual lo que ingieras, estás equivocado. Después de un ejercicio intenso, tus músculos tiran de las reservas de energía almacenadas como carbohidratos y glucógeno, que alimentan las partes del músculo que te permiten correr, levantar y saltar en el gimnasio tal y como lo hacemos. Por ello, convendría que una vez finalizado el entrenamiento repongas esas fuentes de energía que reactiven el proceso de reparación, crucial si quieres tener músculos tonificados.

Lo recomendable es comer carbohidratos o proteínas entre los 30 y los 60 minutos después de cada entrenamiento. ¿Quieres ejemplos? Aquí los tienes: leche, yogur natural, huevos, queso, una lata de atún, proteína de suero, nueces, semillas y frutos secos, alimentos que lleven soja, barritas proteicas bajas en azúcares, batidos de proteína y un largo etcétera.

3 Tómate una ducha de agua fría

No te tomes este consejo como si fueras un jugador de fútbol profesional que se mete de lleno en una piscina de hielo. No seas tan exagerado, pero sí te vendrá bien tomarte una ducha de agua fría después de entrenar, ya que el frío contrae los vasos sanguíneos, deteniendo una posible inflamación y dolor muscular posteriores. El frío ayuda a activar el metabolismo y a quemar calorías, de esta forma controlarás mejor tu peso. Te ayuda a prevenir la aparición de ácido láctico, que es el que hace que no puedas mover las piernas después de una sesión intensa. Con una ducha fría se promueve la producción de células blancas en la sangre que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Además, una ducha fría mejora la calidad del sueño, para recuperarse por completo del duro entrenamiento.

La ducha fría apetece muy poco, lo sabemos, pero te vendrá bien. La ducha fría apetece muy poco, lo sabemos, pero te vendrá bien., imagen de sustitución
La ducha fría apetece muy poco, lo sabemos, pero te vendrá bien. Envato Elements

4 Di no al sofá

Uno de los errores más comunes consiste en terminar el entrenamiento agotados y tumbarte acto seguido en el sofá a ver Netflix. Lo comprendemos, pero es lo peor que puedes hacer si no quieres terminar con los gemelos subidos pasando un rato terrible. No frenes en seco la actividad de tus músculos si has realizado anteriormente un ejercicio de alta intensidad. Lleva a cabo una actividad ligera durante, al menos, los siguientes 10 minutos, para que todo vuelva a su sitio, ya sea caminar o subir escaleras. Con moverse un poco basta, así que tampoco busques excusas.

5 Cámbiate de ropa

Parece muy tentador el hecho de llegar a casa tras una jornada de entrenamiento y ponerte a hacer cosas con la misma ropa, ya que nos da pereza cambiarnos. Nuestro último consejo es que superes esa pereza y te cambies de ropa lo antes posible, porque habrá cogido humedad, y eso hará que te enfríes y te resfríes, o incluso que puedas coger hongos por la exposición a bacterias o afecciones. Si no quieres seguir el consejo 3 y ducharte al momento, al menos haznos caso en el consejo 5 y quítate lo que llevas. La opción de "ahora me cambio que estoy terminando de ver el último capitulo de 'Élite'" no vale.

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