7 mitos de una rutina de entrenamiento saludable que hay que desmontar cuanto antes 7 mitos de una rutina de entrenamiento saludable que hay que desmontar cuanto antes

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Desmontamos 7 mitos sobre cómo llevar una rutina saludable

A la hora de planificar un entrenamiento son muchos los prejuicios y las ideas preconcebidas que terminan pasándonos factura. Hoy tratamos de desmontar varios de estos mitos.

Por Jon Irisarri  |  17 Febrero 2022

Los mitos que rodean el entrenamiento fit y la forma de seguir unos hábitos saludables pueden llegar a ser la causa de nuestro fracaso. Con lo difícil que es mantener una rutina, es una lástima terminar cayendo derrotados y con falta de motivación por no cumplir una serie de parámetros que son, en realidad, leyendas urbanas sin fundamento de los expertos. Por eso, hoy vamos a ayudarte, tratando de desmitificar algunos mitos asociados a un estilo de vida fit que seguro te has creído alguna vez.

Dormir más de 8 horas

Cuando los expertos nos recomiendan dormir 7 u 8 horas, por nuestra salud y por mejorar nuestra capacidad física, no solo lo hacen para forzarnos a dormir más. Es que realmente es lo que necesitamos, no más. Dormir más horas de las recomendadas no hace que el cuerpo vaya a estar más sano y responda mejor. De hecho, puede suponer que el cuerpo esté con una mayor fatiga, y varios estudios han llegado a afirmar que hasta se pierde cierta capacidad cognitiva. Además, el tiempo tiene que ir unido a la calidad. Estar muchas horas en la cama pero con un sueño inestable es perjudicial para la salud. Y por cierto, tampoco existe eso de 'recuperar horas de sueño'.

En ocasiones, dormir demasiado produce el efecto contrario, y el cansancio es mayor. En ocasiones, dormir demasiado produce el efecto contrario, y el cansancio es mayor., imagen de sustitución
En ocasiones, dormir demasiado produce el efecto contrario, y el cansancio es mayor. Unsplash

Saltarse comidas

Otro de los hábitos que se suele seguir cuando el objetivo es reducir peso, es el de saltarse comidas a lo largo del día. No solo es peligroso, sino que este hábito puede tener un efecto contrario al deseado. En el caso de saltarse alguna comida, se corre el riesgo de que en la siguiente comas más de lo debido, lo que producirá una inestabilidad en el metabolismo. Por eso, muchos médicos muestran su escepticismo a la hora de hablar del ayuno intermitente.

En resumen, más vale cinco comidas equilibradas que dos poco compensadas. Cinco comidas diarias también está ligado a bajar peso de forma saludable y segura.

Sobreentrenar y no descansar

Abramos el melón del 'sobreentrenamiento'. Nos han vendido o hemos comprado que hay que entrenar hasta que no podamos movernos para que de verdad valga la pena la jornada, y resultaba ser un mito. Está claro que hace falta un mínimo de compromiso, y que entrenar demasiado poco suele ser también uno de los principales problemas a la hora de no conseguir los objetivos. Ahora bien, es un error creer en la idea de que acudir al gimnasio todos los días sin descanso, y además varias horas, es sinónimo de éxito. Si no se entiende el descanso como parte del entrenamiento es muy difícil mantener una relación sana con el deporte. Y ya no solo eso, la falta de descanso es perjudicial para la salud y para los resultados que se quieran obtener, por lo que es contraproducente.

Elaborar una rutina fija

A la hora de planificar un entrenamiento, es bastante común realizar una rutina fija con la que perseguir los objetivos marcados. Pero tampoco tiene por qué ser la medida más eficaz. Puede que en las primeras semanas tenga sentido, por un tema de coger confianza y ritmo, pero mantener esa misma rutina todo el tiempo es una decisión equivocada. No cambiar nunca de ejercicios, ni de movimientos o no probar cosas nuevas puede hacer que caigamos en el aburrimiento, y sobre todo, que el progreso se estanque. Por todo esto, es fundamental innovar e ir adaptando la rutina a las nuevas formas y posibilidades.

Usar mucha ropa y sudar para adelgazar

Quizás uno de los mitos más peligrosos, sobre todo por lo extendido que está, sea el de usar mucha ropa para sudar y adelgazar. Pensar que ir en sudadera, pasar mucho calor y sudar ayuda a bajar de peso es un completo sinsentido. Lo único que conseguiremos será deshidratar al cuerpo y hacer peligrar la salud sin quemar calorías de la manera prevista.

Ingerir poca agua y pocas calorías

Este mito tampoco se queda atrás. Pensar que la ingesta de agua y de calorías aumenta nuestro peso es otra idea falsa que deberíamos borrar de nuestro cerebro cuanto antes. Ni mucho menos es cierto eso de que el agua engorda, y en cuanto a las calorías, se puede llegar a conseguir un plan de déficit calórico para quemar más calorías de las que ingieres, pero eso nunca debe estar ligado a comer lo menos posible. Sin agua y sin calorías, nos encontraremos en una situación de deshidratación y desnutrición, polo opuesto a lo que el cuerpo necesita.

Beber mucha agua es indispensable a la hora de hacer deporte. Beber mucha agua es indispensable a la hora de hacer deporte., imagen de sustitución
Beber mucha agua es indispensable a la hora de hacer deporte. Unsplash

El entrenamiento de fuerza sólo sirve para ganar masa muscular

El séptimo y último mito es quizás el más creíble de todos. Es lógico creer que un entrenamiento de fuerza en el gimnasio solo sirve para aumentar o tonificar la masa muscular, y rechazar incluirlos en tu rutina si no estás interesado en mejorar ese aspecto. Sin embargo, debes tener en cuenta que entrenar ejercicios con los que se esfuerzan los músculos del cuerpo también ayuda, y mucho, a tu resistencia y tu elasticidad. El cardio no es la única vía para obtener una mejor caja torácica, y es que un entrenamiento de fuerza prepara al cuerpo para un metabolismo más trabajado con una predisposición mayor para quemar calorías. Por lo tanto, si tu idea es bajar de peso o ganar resistencia, no te quedes solo en el cardio, trabaja también con ejercicios de fuerza.

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