Practicar ciclismo con nieve, niebla, lluvia o calor: consejos

Unsplash

Consejos para practicar ciclismo en condiciones meteorológicas adversas: nieve, niebla, lluvia, calor...

A lo largo del año pasamos por diferentes situaciones en las que el tiempo no acompaña a la hora de salir de ruta con nuestra bicicleta. En este artículo conocerás los mejores consejos y el equipo más apropiado para practicar ciclismo en cualquier circunstancia meteorológica.

Por Roberto Méndez  |  19 Enero 2021

Hacer deporte al aire libre es una de las cosas más placenteras, pero puede llegar a ser muy difícil. Lluvia, nieve, calor extremo... Son muchos los obstáculos que nos impiden realizar nuestra actividad favorita de forma normal a lo largo del año. Por ello, dependiendo de las condiciones meteorológicas adversas, tendremos que ir preparados para cada ocasión.

En este artículo repasaremos cómo seguir practicando ciclismo de la mejor manera cuando el tiempo no nos acompañe. ¿Es recomendable montar en bicicleta con frío, nieve, niebla o calor? ¿Es mejor hacerlo con la bicicleta de montaña o con la de carretera? ¿Qué ropa me tengo que poner? ¿Hago algún cambio en los neumáticos? ¿Cuál es el mejor equipaje? A continuación, despejaremos todas las dudas y preguntas que nos podemos hacer cuando la meteorología no se pone de nuestra parte.

Montar en bicicleta con nieve

El invierno siempre viene acompañado de temperaturas bajo cero y posibles nevadas, sobre todo en puertos de carretera, que pueden formar placas de hielo bastante peligrosas.

En estos casos hay que extremar el cuidado y la precaución, con frenadas suaves y reduciendo la velocidad en las curvas para evitar patinar sobre el hielo. La conducción tiene que ser menos agresiva y mucho más tranquila, sin olvidarnos del objeto más importante, el casco.

Para hacer frente al invierno y disfrutar del paisaje blanco desde tu bicicleta, estos son algunos de los consejos que debes tener en cuenta:

  • Lo más eficaz para combatir el hielo es sumar más adherencia a nuestras ruedas. Esto lo haremos cambiando las cubiertas de nuestra bicicleta, las cuales sustituiremos por otras con clavos o que estén preparadas de forma similar a unas cadenas de vehículo. Otra alternativa más casera sería añadir bridas de plástico en diferentes puntos de las cubiertas, aunque es probable que se rompan con el tiempo.
  • La mejor opción para el invierno es la bicicleta de montaña, pues nos permite cambiar las cubiertas por unas con clavos, además de ir por todo tipo de terrenos y no solo carretera. Una bicicleta de carretera lleva neumáticos finos que se clavan de forma sencilla a la nieve, pero es muy fácil que derrape en el hielo y perdamos el control.

  • Bajar el sillín puede evitarnos una caída tonta, ya que de esta forma podremos poner los pies en el suelo de forma rápida antes de impactar contra el asfalto.
  • La rueda delantera es la que más patina, pero, si subimos el manillar y utilizamos solo el freno trasero, haremos que el peso recaiga en la rueda trasera.
  • Como hemos dicho anteriormente, la precaución es clave en este escenario. Debemos evitar cualquier movimiento brusco y, en la medida de lo posible, circular sobre las rodadas que ya han dejado otros vehículos o bicicletas, pues dejan el camino más limpio y nuestras ruedas comerán menos nieve. Además, añadir un guardabarros para la ocasión podrá evitar el exceso de nieve y que nos mojemos.
  • En invierno es primordial usar una vestimenta y equipaje adecuado, incluyendo prendas impermeables y térmicas para no pasar frío en exceso. Si vamos con una vestimenta por capas, que es lo apropiado, tendremos la posibilidad de quitarnos cualquier prenda en caso de tener calor, que siempre será mejor que estar congelados desde el primer minuto.

    Las manos y los pies son muy importantes a la hora de pedalear y llevar el control, así que no te olvides de proteger tus zapatillas (recomendable que sean impermeables) y llevar unos guantes como los de esquí que proporcionan calidez y flexibilidad. Si queréis todavía más complementos, podéis abrigaros con gorros, orejeras y bragas para el cuello.

Cuando termines la jornada, no te olvides de limpiar la bicicleta para evitar que se termine oxidando con toda la sal acumulada.

Cuando nieva, lo idóneo es cambiar las cubiertas de la bicicleta por unas que se adapten al entorno y estar equipado para no mojarse ni pasar frío.
Cuando nieva, lo idóneo es cambiar las cubiertas de la bicicleta por unas que se adapten al entorno y estar equipado para no mojarse ni pasar frío. Unsplash

Montar en bicicleta con niebla

Conducir con niebla nunca ha sido lo más apropiado, y menos si hablamos de ciclistas. La pérdida de visibilidad que provoca esta suspensión de gotas pequeñas que forman ese gas ha sido una de las principales causas de muertes y accidentes de ciclistas en carretera. De todos los temporales posibles para un ciclista, la niebla es el peor.

Para lidiar con la niebla y poder salir a pedalear sin correr un riesgo muy algo, tienes que prestar especial atención a los siguientes consejos:

  • Al igual que pasaba con la nieve, la precaución y reducción de la velocidad es imprescindible.
  • Con una visibilidad reducida es crucial hacer que los demás te vean, así que no te olvides de usar una ropa llamativa y con reflectantes.
  • En el caso de que la niebla sea muy densa, llevar una luz delantera y trasera en tu bicicleta permitirá a los demás localizar tu posición cuando se encuentren cerca. También puedes optar por añadir una luz en tu casco.
  • Sabiendo los peligros de la carretera, lo mejor en días de niebla es coger tu bicicleta de montaña para ir por caminos y zonas menos transitadas por los vehículos. La opción de salir con tu bicicleta de carretera es la menos recomendable, pero, si acabas haciéndolo, no te olvides nunca de ir lo más pegado posible a la parte derecha de la calzada. En el caso de practicar ciclismo con varias personas, la clásica columna de a dos tendrá que ser disuelta para ir en fila india. Recuerda que lo más importante en carretera es llegar a tu destino.
  • Utiliza ropa impermeable para evitar empaparte con las partículas de agua que se forman en la niebla.
Los ciclistas corren un gran riesgo en la carretera cuando hay niebla, ya que la visibilidad se pierde y es lo más importante cuando circulamos.
Los ciclistas corren un gran riesgo en la carretera cuando hay niebla, ya que la visibilidad se pierde y es lo más importante cuando circulamos. Unsplash

Montar en bicicleta bajo la lluvia

La lluvia puede parecer una amenaza para el ciclismo, pero lo cierto es que con una preparación adecuada podrás disfrutar de tu salida sin problemas. Estos son nuestros consejos:

  • En lluvia, la bicicleta de carretera siempre será mejor que la de montaña, pues la lluvia forma barro en los caminos de tierra y es muy complicado circular.
  • Una lluvia intensa puede reducir la visibilidad tal y como sucede con la niebla, por lo que también tendrás que ir con precaución y reducir la velocidad para no resbalar con los charcos.
  • El uso de la luz trasera y delantera es indispensable, para evitar sustos con un cielo nublado y con poca luminosidad.
  • Reducir un poco la presión de tus ruedas te ayudará a tener más adhesión en el asfalto cuando esté mojado. Otra posibilidad es cambiar las cubiertas por otras más apropiadas para la lluvia y que permitan un mejor agarre.
  • Añadir el guardabarros para evitar mojarnos constantemente.
  • Lo más importante con la lluvia es usar la ropa y accesorios adecuados. Existen diferentes tipos de prendas impermeables como chubasqueros que incluso repelen el agua tanto para la parte de arriba como para la parte de abajo. Ir con diferentes capas como en la nieve es recomendable, ya que si nos mojamos podremos quitarnos alguna prenda que este llena de agua (y si llevamos recambios en una mochila impermeable, mejor).

    El uso de una gorra para ciclistas con visera nos ayudará a que no nos caigan gotas de la lluvia a los ojos y perdamos la visibilidad. Para este fin también podemos usar gafas especiales para ciclistas.

    El uso de otras prendas como guantes impermeables, cubrezapatillas y prendas que nos protejan del agua, siempre serán bien recibidas. Incluso una funda para el sillín nos ayudará a ser más visibles y evitaremos mojarnos el culo cuando nos sentemos.

La presión de las ruedas, el frenado y la visibilidad son algunos de los factores a tener en cuenta para evitar una caída cuando el suelo está mojado.
La presión de las ruedas, el frenado y la visibilidad son algunos de los factores a tener en cuenta para evitar una caída cuando el suelo está mojado. Pxfuel

Montar en bicicleta con calor extremo

Por último, hablaremos del mejor de los climas en comparación con los anteriores. En verano llegan las altas temperaturas y hacer deporte nos hace sudar en exceso, además de ponernos en riesgo durante las olas de calor. Aun así, para un ciclista es la circunstancia menos arriesgada de las cuatro que hemos visto, teniendo en cuenta varios aspectos:

  • La hidratación es lo más importante, así que no te olvides de llenar tu botellín con agua fría.
  • Hay que tener en cuenta que ciertos momentos del día no son óptimos para montar en bici y cada ciclista es diferente, ya que todos tenemos una temperatura máxima.
    Hay que tener en cuenta que ciertos momentos del día no son óptimos para montar en bici y cada ciclista es diferente, ya que todos tenemos una temperatura máxima. Unsplash
  • Aunque parezca surrealista, hay que abrigarse, esta vez para evitar quemaduras. También hay que usar la técnica de varias capas, pero con prendas adecuadas para el calor, como los baselayers, que nos ayudan a evacuar el sudor y tener una mejor temperatura corporal. Otra prenda a tener en cuenta es un maillot (hasta de manga larga) con una transpiración apropiada para estar secos en todo momento y no empapadas de nuestro sudor. Con él podremos protegernos de quemaduras y de las temperaturas altas. Así mismo, el uso del culote largo, muy habitual en el ciclismo, deja de ser útil por todo el calor que genera, aumentando la temperatura y deshidratación de nuestro cuerpo.
  • Puedes elegir libremente si ir por montaña o por carretera, pero ten presente que el asfalto llega a alcanzar temperaturas muy elevadas y apenas tendrás sombras que te protejan.

Artículos recomendados