Ciática

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Ciática: qué es, causas y cómo mejorar

La ciática es un dolor o entumecimiento de la pierna que, más que una enfermedad, es un síntoma de otro trastorno. Es por eso que es necesario muchas veces saber qué está causando la ciática, aunque también podemos aliviar ese dolor para proseguir con nuestra vida normal.

Por MENzig  |  24 Agosto 2018

Denominamos ciática al dolor o entumecimiento de la pierna a causa de la presión o lesión en el nervio ciático. Por eso en MENzig.fit te explicamos cuáles son los síntomas de la ciática y qué hacer para aliviar el dolor.

¿Qué es la ciática?

Pero, empecemos por el principio: ¿qué es el nervio ciático y cuál es su función? El nervio ciático, que da su nombre a la ciática, es uno de los más importantes del cuerpo. También es uno de los más grandes y transcurre desde la parte baja de la espalda (el plexo sacro) hasta la punta del pie. Este nervio tiene mucha importancia en nuestro cuerpo ya que es el que permite el movimiento y las sensaciones de muslo, rodilla, pantorrilla pie y dedos. Cuando una persona padece ciática es a causa de la inflamación de este nervio. Pero la ciática no es una patología o enfermedad en sí misma, sino un síntoma de otras enfermedades. Además, podemos confundir la ciática con otros dolores similares pero que no se inicia en en el nervio ciático.

Síntomas de la ciática: inicio del dolor

El dolor suele comenzar en un solo lado del cuerpo. Normalmente suele darse en la pierna derecha en las personas diestras y en la izquierda en las zurdas, ya que son las piernas en las que más se apoya el cuerpo. La ciática es una sensación de dolor sordo, quemazón e incluso entumecimiento u hormigueo de la pierna. El dolor suele comenzar en la parte baja de la espalda, en el glúteo y sentirse a lo largo de toda la pierna hasta los dedos de los pies.

Si el nervio ciático se lesiona, irradia toda una zona de dolor en la pierna.
Si el nervio ciático se lesiona, irradia toda una zona de dolor en la pierna. MENzig / Shutterstock

Este dolor impide, la mayoría de las veces, ponerse de pie, sentarse o realizar el movimiento de caminar. Un acceso de tos o un estornudo puede provocar picos de dolor que impiden realizar una vida normal. En ciertos casos el dolor puede resultar tan agudo que, a la persona que lo padece, le resulta imposible incluso moverse.

¿Cuáles son las posibles causas de la ciática?

Evidentemente, desde MENzig.fit recomendamos siempre la visita a un médico o especialista. Este, mejor que nadie, te dará un diagnóstico fiable de esta patología. Pero, en términos generales, las causas de la ciática pueden ser:

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  • Hernia de disco. Es una de las causas más frecuentes de la ciática. La hernia de disco lumbar puede producirse por una torsión repentina (un mal movimiento, un sobre esfuerzo muscular ) o por la degeneración propia de los huesos por la edad. La hernia o ruptura de disco irrita el nervio ciático y provoca el dolor.
  • Síndrome del piriforme. El piriforme es un músculo que se se encuentra en la parte baja de los glúteo y llega hasta el fémur. Su función es permitir el giro de la cadera y de la pierna hacia fuera. Una lesión o un espasmo en este músculo puede irritar o inflamar el nervio ciático (que se encuentra justo debajo de este músculo y, en algunas personas, lo atraviesa) produciendo el característico dolor de la ciática.
  • Traumatismo. Un fuerte golpe en la región lumbar también puede ser la causa de la ciática. Un accidente, una caída o lesiones a causa de deporte intenso pueden provocar este característico dolor.
  • Estenosis espinal. Es una de las causas más comunes y tiene que ver con la edad. A medida que vamos envejeciendo nuestra columna vertebral se modifica y el canal en el que está la médula espinal se estrecha. Este estrechamiento puede comprimir los nervios de la baja espalda y provocar ciática.
  • Embarazo. Es una patología muy común, sobre todo en la segunda parte del embarazo. El peso de la barriga o 'malas' posturas (la embarazada suele echar la pelvis hacia delante para sentirse más cómoda) pueden provocar la inflamación del nervio ciático.

Estas son las causas más generales de una ciática, pero también puede deberse a infecciones o tumores espinales o tumores vertebrales. En cualquier caso, sólo un diagnóstico médico podrá aportar luz sobre la causa concreta.

¿Qué se puede hacer para aliviar el dolor?

El médico será el que mejor pueda dar un tratamiento pero hay unas pautas que todos podemos seguir para tratar de aliviar, al menos un poco, este intenso dolor:

  • Frío y calor. Aplicar frío o calor en la zona suele aliviar el dolor. Una compres fría durante quince o veinte minutos cada dos o tres horas da una sensación de alivio. Se puede alternar frío y calor o utilizar lo que más alivie. A algunas personas les vendrá mejor el calor y a otras el frío.
  • Medicamentos. Ibuprofeno o paracetamol en las primeras fases pueden aliviar el dolor. Si este persiste lo mejor es acudir al médico de cabecera.
  • Si el dolor es muy intenso o insoportable. Aquí entra en juego ya la medicina. El médico puede optar por inyecciones epidurales o, en ciáticas graves optar, incluso por la cirugía.

Y el deporte ¿es bueno para la ciática?

El ejercicio regular no intenso es muy bueno, en general para el cuerpo, incluido para patologías como la ciática. Pero no todo el deporte es bueno si se padece ciática. A continuación, en MENzig.fit te explicamos qué deporte debes hacer y cuál no para evitar o tratar de mejorar el dolor de la ciática .

En primer lugar, en el momento en el que se está padeciendo un brote de ciática no es recomendable hacer ejercicio, pues podría empeorar todavía más la situación. Sí se recomienda dar paseos cortos o moverse un poco; la inmovilidad total tampoco es buena compañera.

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Fuera de los períodos de dolor es bueno realizar estiramientos y fortalecer los músculos de la espalda. Así se podría evitar o prevenir algunos casos de ciática. La natación, el ciclismo o correr son deportes que no ayudan a fortalecer los músculos y evitar este dolor.

Para casos de ciática o para prevenirla es fundamental no realizar ejercicio o deportes bruscos. Deportes como el fútbol, la equitación, el golf, el tenis suelen provocar movimientos bruscos de cadera o malas posturas que pueden llevar a la ciática. Por eso es recomendable practicarlos con moderación o evitarlos si ya se padece ciática.

Es recomendable también evitar las malas posturas cuando estamos sentados (sobre todo si se trabaja en una oficina o similar) o evitar coger pesos. Si hemos de hacerlo debemos agacharnos con la espalda recta y tratar de elevar el peso despacio. Si el peso es demasiado intenso, lo mejor será siempre pedir ayuda a fin de evitar una lesión.

El ejercicio regular, una dieta que impida el sobrepeso y una serie de hábitos saludables son fundamentales para evitar, en la medida de lo posible, el dolor de la ciática.

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