Meditación

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Meditación: qué es, para qué me ayuda y por qué hacerla

Para estar en forma no solo hay que ejercitar el cuerpo, también la mente. Por eso, la meditación es una disciplina fundamental que nos ayudará a dar más de nosotros en otros aspectos de nuestras vidas. Favorece a dormir mejor, reduce el estrés y repercute positivamente cuando hagamos ejercicio.

Por MENzig  |  23 Agosto 2018

La meditación es una práctica milenaria que consiste en concentrarse y relajar la mente al máximo. Descubre con MENzig.fit los distintos tipos de meditación que existen, los beneficios que han hecho de ella una técnica cada vez más popular y qué tienes que saber para meditar en casa.

Los orígenes de la meditación

La palabra meditación proviene del latín meditatio, que significa ejercicio intelectual. Existen varias formas de meditar y objetivos diferentes, pero todas ellas pasan por concentrarse y relajar cuerpo y mente.

La meditación lleva practicándose desde la Antigüedad. Sus orígenes están ligados a dos religiones: el budismo, en China, y el hinduismo, en la India. Los primeros testimonios gráficos que existen son unos grabados del año 3000 a.C. hallados en la India y que muestran a varias figuras en posiciones de meditación.

La meditación llega a Occidente a mediados del siglo XX de la mano del gurú religioso Maharishi Mahesh Yoghi.

Los muchos beneficios que aporta la meditación más allá de su enfoque espiritual han contribuido a que en la actualidad se haya extendido por todo el planeta como una actividad más para mejorar nuestro bienestar físico y emocional.

Por qué meditar: beneficios de la meditación

Los beneficios de meditar son múltiples:

  • Reduce el estrés.
  • Evita enfermedades como la hipertensión, la depresión o la ansiedad.
  • Incrementa la concentración y la memoria.
  • Ayuda a dormir mejor.
  • Favorece la aparición de pensamientos positivos.
  • Desarrolla la inteligencia emocional.

La práctica diaria de la meditación sirve, en definitiva, para llevar una vida más relajada. Combinada con una actividad física frecuente y una alimentación saludable, resulta clave para mejorar nuestro bienestar físico y emocional.

Cómo meditar en casa

Una de las ventajas de meditar es que puedes hacerlo en casi cualquier lugar y momento. Con sólo un minuto de meditación al día notarás los beneficios. Sin embargo, si nunca antes has meditado, es recomendable que empieces en un lugar tranquilo hasta que adquieras la destreza que te permita meditar incluso en el trabajo o en el autobús.

La posición de loto es la más utilizada para practicar la meditación.
La posición de loto es la más utilizada para practicar la meditación. Shutterstock

Además, si eliges siempre la misma hora para meditar te resultará más fácil incorporarlo a la rutina diaria. A primera hora de la mañana, antes de encender la televisión, consultar el teléfono móvil o incluso desayunar, es un momento muy adecuado para así afrontar la jornada con energía y positividad.

Para meditar en casa por primera vez debes seguir los siguientes pasos:

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  1. Busca un lugar tranquilo sin distracciones. Nada de teléfonos móviles cerca. Si el silencio te incomoda, puedes optar por una selección de música relajante o de sonidos de la naturaleza como el agua o el canto de los pájaros.
  2. Viste ropa cómoda, holgada, y ponte descalzo.
  3. Realiza estiramientos antes de meditar. Te ayudarán a relajarte y también evitarás tensiones derivadas de la postura.
  4. Decide de antemano durante cuánto tiempo vas a meditar. Lo recomendable es empezar con sólo unos minutos, ya que dejar la mente en blanco suele resultar complicado al principio. A medida que vayas adquiriendo la destreza, puedes aumentar el tiempo hasta llegar a los 30 minutos de meditación.
  5. Siéntate en una posición cómoda. La columna debe estar recta, los hombros relajados y las manos equilibradas. Una de las posturas más habituales para meditar es la posición de loto: sentada en el suelo, con las rodillas flexionadas junto al pecho, los tobillos cruzados uno encima del otro y las manos abiertas con las palmas hacia arriba y apoyadas en las rodillas.
  6. Cierra los ojos.
  7. Y concéntrate en tu respiración, un objeto cotidiano, un sonido o una imagen mental. Las opciones son numerosas.
  8. Deja la mente en blanco. Es normal divagar al principio, pero con la práctica irás ganando soltura.

Tipos de meditación

Meditar supone centrar todo nuestra atención en una única cosa para despejar la mente de cualquier otro pensamiento. Lo más habitual, sobre todo cuando no tenemos mucha práctica, es concentrarnos en la respiración. Puedes imaginar un punto sobre tu ombligo y centrar tu atención en cómo sube cuando el aire entra en los pulmones y cómo baja cuando exhalas.

Otro tipo de meditación consiste en repetir un mantra, esto es, una palabra que nos ayude a relajarnos. Puedes comenzar con el mantra más conocido: om.

También puedes meditar concentrándote en un objeto cotidiano, de aspecto sencillo. No debes pensar en él ni en sus funciones, sólo mirarlo.

Puedes crear una imagen mental en tu rutina de meditación, una especie de santuario al que viaja tu mente para relajarse. Puede ser una playa, un bosque o una habitación acogedora.

Infórmate con MENzig.fit de los diferentes tipos de meditación que puedes realizar y aprende a ponerlos en práctica.

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