Golpe de calor: causas y soluciones

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Golpe de calor: causas, factores de riesgo y soluciones

El verano es una estación que siempre ha estado relacionada con cosas positivas como son las vacaciones. No obstante, también está relacionado con las altas temperaturas y sus riesgos correspondientes. Por ello, te explicamos los riesgos y cómo puedes prevenirlos.

Por MENzig  |  12 Julio 2019

El verano siempre ha estado asociado con cosas positivas: el inicio de las vacaciones, el olvido de las obligaciones, la vuelta al pueblo, los paseos por la playa... y el calor. Esta última quizá no sea la más positiva para todo el mundo, ya que la sociedad se divide entre los que prefieren acurrucarse junto a una manta y los que desean tomar el sol durante horas. No obstante, es uno de los factores más importantes del periodo estival, ya que las temperaturas son muy altas y pueden traer consecuencias muy perjudiciales. De hecho, el aumento de un solo grado de temperatura interna en nuestro cuerpo ya puede producir cambios perjudiciales para nuestro organismo. Por ello, en MENzig Fit te contamos todo lo que necesitas saber sobre un golpe de calor.

Síntomas

Afortunadamente, un golpe de calor es fácilmente identificable. Los síntomas principales son la sensación de fatiga, un fuerte dolor de cabeza además de vértigos y náuseas. También se les puede sumar otros como delirios o frases incoherentes, calambres o fiebre.

Causas

El golpe de calor puede llegar sin darnos cuenta, ya que en ocasiones, estamos expuestos al sol y no pensamos que podamos sufrir ningún tipo de peligro. Pero esto no es así. Aquí están las causas principales por las que puede producirse:

  • Exposición a un ambiente caluroso: El golpe de calor suele estar acompañado, principalmente, por este primer punto. Las horas donde la temperatura es mayor (de 13:00 a 18:00) concentran algunas actividades laborales que pueden desembocar en serios problemas. Por ello, lo recomendable es evitar salir a la calle o exponerse al Sol durante esas horas.
  • Fatiga: Puedes sufrir una insolación a causa del esfuerzo. Esto influye directamente en la temperatura corporal, que podría aumentar considerablemente y, por ende, acabar provocando un golpe de calor. Esto suele darse con ejercicios que implican un actividad física intensa.
  • Ingesta de alcohol: La repercusión directa que tiene es que debilita la capacidad del cuerpo para regular la temperatura.
  • Deshidratación: Se trata de un factor que se da por hecho que no va a cumplirse, pero en verano, y en función del lugar, podrías sufrir una deshidratación. Suele darse porque puedes estar realizando una actividad física, o directamente estar sudando y no reponer líquidos con agua, por lo que el cuerpo pierde .

Factores de riesgo

Conocidas las causas, es el momento de saber cuáles son los puntos que pueden condicionar el riesgo de sufrir un golpe de calor:

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  • Edad: Se trata de uno de los puntos más importantes para prevenir un golpe de calor. Los niños y las personas de tercera edad, el sistema de regulación de temperatura de nuestro cuerpo no funciona correctamente. En los primeros no está conformado al completo, mientras que los segundos lo tienen deteriorado.
  • Exposición repentina al calor: Los cambios de temperatura son constantes durante el verano. Los centros comerciales, los supermercados, las tiendas, el lugar de trabajo... la mayoría de ellos disponen de aire condicionado que guarda una temperatura muy baja con respecto al que encontramos en exteriores. Este contraste puede producir enfermedades como faringitis.
  • Aire acondicionado: Ciertamente, se suele recomendar no abusar del aire acondicionado y usar un ventilador en su lugar. Sin embargo, el aire acondicionado rebaja la temperatura y reduce la humedad, por lo que si puedes, debes usarlo. Eso sí, a una temperatura responsable (alrededor de 21 grados).
  • Enfermedades: si sufres de alguna enfermedad crónica de origen pulmonar o cardiaco, aumenta el riesgo de poder sufrir un golpe de calor. Otros factores como el sedentarismo o la obesidad también son claves.
  • Medicamentos: También son uno de los alicientes propicios para generar un golpe de calor. Si estás tomando medicamentos que estrechen los vasos sanguíneos (vasoconstrictores), que ayuden al cuerpo a expulsar sodio y agua (diuréticos) o algún antidepresivo. Todos ellos afectan a la capacidad de respuesta ante el calor.

Medidas de prevención

En este apartado entra, por supuesto, el tratar de beber mucho líquido (y si es agua fresca, mejor), no estar expuesto en las horas centrales del día o no estar en el interior de un vehículo estacionado. Aquí te dejamos otros consejos para poder combatir el calor:

  • Ropa ligera: uno de los errores principales que se cometen es vestirse con prendas que son muy ceñidas. Es recomendable poder usar algunas más holgadas que permitan enfriarse al cuerpo adecuadamente.
  • Precaución con los medicamentos: Presta atención a los problemas relacionados con el corazón, diuréticos o tienen su punto de acción en los pulmones.
  • Calma: Si no puedes evitar tener que realizar esfuerzos o estar expuesto en las horas de más calor, intenta intercambiar los momentos de actividad con descansos breves donde puedas hidratarte y alejarte del Sol.

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